jueves, noviembre 16, 2006

Bienvenida


Esta es mi casa:
luminoso encuadre perfecto;
reteniendo cada palabra, cada desvelo;
interrogatorio sin moral
bienvenida sin rostro.

Aquí tu decides
si dormir o ser parte del deseo;
escupe tu veneno,
comparte tu grandeza,
pero no te quedes ahí
como esperando… tan solo leyendo.

Es mejor leer a un corazón desbocado
que ser parte de esa pornografía dolosa
que solo vende arrumacos engreídos
en cada oda a la egolatría.

Ven y déjame tus manos
escritas de palabras.